Al llegar a su casa, Leo conectó la consola al cargador. El icono del enchufe apareció, pero la pantalla mostró algo que nunca había visto en un juego portátil: una puerta.
No era la puerta de una mazmorra. Era la puerta de su propia habitación, vista desde la perspectiva de alguien sentado en su sillón. juegos portables pc
La consola comenzó a vibrar violentamente. La luz de la habitación de Leo parpadeó y se apagó. La única fuente de luz era la pantalla, que brillaba con la intensidad de un sol en miniatura. Al llegar a su casa, Leo conectó la consola al cargador